Acerca de Nosotros

BLANCOROTO.net está formado por un equipo de personas del mundo de la publicidad y la moda.

Nuestra fotografía es una mezcla de fotoperiodismo y moda, intentando enlazar los dos mundos de la manera más creativa posible. Es por eso que nuestro trabajo llama la atención desde el primer momento. Aunque nos dedicamos a las bodas, mundo que nos encanta gracias a las posibilidades que ofrece, también nos dedicamos a hacer otras trabajos como reportajes fotográficos de moda o spot publicitarios para empresas.
Somos dinámicos y nuestra fotografía representa esa manera de ser. Nuestras parejas son personas dinámicas, extrovertidas, fuertes y enérgicas. Esas a las que no les importa el qué dirán. De echo ninguna novia que sueñe en rosa y princesas suelen contratarnos, sino más bien todo lo contrario.
Estamos en constante aprendizaje y para ello cada año nos reciclamos en las últimas tendecias y tecnologías de la mano de los mejores.

NUESTRO TRABAJO

Para nosotros está claro lo que es una boda. Son los pequeños detalles, son las miradas, los nervios de las familias, el hermano empapado en sudor leyendo para los novios, las miradas de las amigas… Nuestro trabajo es capturar esos pedacitos de emociones, estar en el lugar indicado en el momento preciso y todo ello sin interrumpir, dejando el protagonismo a quien tiene que ser, los novios.

Después de años haciendo bodas nos hemos dado cuenta que lo que más le gustaba las parejas son todos estos momentos y no 150 fotografías posando debajo de un manzano. No nos mal interpretéis, nuestra fotografía goza de buena salud, está viva, transmite y llega pero no vamos a parar los acontecimientos para sacar un posado, preferimos algo más natural, algo con lo que nuestras parejas se sientan identificadas.
Por todo esto solo realizamos coberturas completas de las bodas. Desde los nervios del novio, hasta la fiesta tan «loca» que se monta en casa de la novia. Nos gusta acompañaros todo el día y es la única forma de poder plasmar todas las emociones en  nuestro trabajo y todo ello pasando desapercibido, casi como un invitado más.